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Mudanzas y entropía

19/10/2010 1 Comentario

Con el tiempo los mochuelos vuelan del nido (o no, esto a elección de cada uno), yo por circunstancias que no vienen al caso decidí irme de casa y empezar una vida nueva como soltero independiente.

El problema vino con la mudanza, no por tener problemas a la hora de llevarme las cosas, si no más bien por su cantidad. ¿cuantos trastos caben en un cuarto de 9 metros cuadrados? La respuesta es la suma de todos los números naturales (que no es -1/12 como argumentan algunos) , es decir: prácticamente infinito, o al menos más cerca de la densidad de materia de una enana blanca (que no es una mujer de piel blanca con barba y poca estatura) . La conclusión es que el saber no ocupará lugar, pero hay que ver lo que pesa.

Antes de realizar la mudanza me dediqué a tirar cosas innecesarias, los apuntes de la carrera se habían convertido en un simil a escala de la Torre de Pisa, hojas llenas de cálculos acumuladas de cuando estudiaba la carrera, papeles obsoletos, el monstruo de la pelusa, entre otras cosas. También descubrí una caja de revistas de cierta asociación de carácter friki cuyo nombre no mencionaré aquí y más trastos relacionados con esta última que no vienen al caso. También mi infinita colección de CDs llenos de material audiovisual legal según la constitución e ilegal según la asociación que no puede ser nombrada.

Tiré las toneladas de basura innecesaria y las metí en cajas, las llevé todas a mi nueva casa, ya habiendo comprado previamente los enseres necesarios para vivir, me dispuse a desembalar las cajas, tras haber colocado casi todo (algunas cajas quedaron sin abrir en espera de ser colocadas o irse a la basura) descubrí que había llenado una librería de 3 m. x 3 m. con los diversos ejemplares de sabiduria que había ido adquiriendo con los años (otros se empeñan en llamarlo porno-friki o porno-científico, ya me diréis que de pornográfico tiene un tocho de Relatividad General, pero bueno), metí cosas en los armarios, ordené todo más o menos y voilá, ya estaba instalado.

Tras instalarme hice el pertinente cálculo de densidad correspondiente, bien si ahora vivo en 80 metros cuadrados de casa y tengo el espacio disponible ocupado ¿cómo demonios pude acumular tantos trastos durante tanto tiempo y no darme cuenta del hacinamiento de mi cuarto? ¿cuanto dinero me habré gastado en frikadas estos últimos años? mejor no pensarlo. Decidí quitar más basura-friki  y empecé a regalar algunas cosas que no usaba o no quería para nada, y aún así seguía con la misma densidad de trastos (la conservación de la masa parece no funcionar pues el volumen de mi casa no puede haber variado). Con el tiempo seguí tirando porquería, eliminando las cajas que aún estaban en el limbo. Y por fin, quedé libre de cajas… al menos a la vista.

El problema de todo esto es que no tengo remedio y sigo comprando libros (¿Por qué me educaron tan bién como lector?) , miedo me da pensar que hacer con todos los trastos cuando tenga que huir del pais o algo por el estilo. El caso es que no podré luchar contra ello y veremos si no tengo que ir al vendedor de muebles sueco a comprar más estanterias de esas que se arman con una única herramienta.

Así que, damas y caballeros si tenéis que libraros de la entropía (cantidad de desorden) de vuestras casas, mandad el problema (creciendo este en el proceso) al cubo de la basura o regalad cosas a los amigos y familiares y aumentad la entropía de sus casas.

Y ya lo dejo, y sí el post está vacío en contenido además de lleno de chorradas, pero que queréis es lo que tiene estar malo en casa, no se me ocurre algo mejor sobre lo que escribir.

 

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